Merry Christmas!… Joyeaux Noël!… Feliç Nadal!… y ya se me acabó la poliglotía.
Cada año escuchamos que estamos en temporada de perdón, de demostrar amor, de acercamiento entre amigos y familias que por cualquier razón se distanciaron. Y también cada año podemos escuchar que eso siempre lo escuchamos y que entonces cuál es el caso de escuchar algo cada año que de todos modos no hacemos el resto del año y entonces por qué hacerlo en este momento… o una cosa así. Pero es que creo que se nos olvida bastante lo que en realidad significa la Navidad. Ese inicio, ese momento en el que Dios mismo vino a este mundo cruel y despiadado (y lo vivió en carne propia), pero al que dotó de luz, esperanza y amor, eso es lo que en realidad se celebra, se conmemora y se honra… a veces.
Este año creí que me perdería de mi pavo consuetudinario (no me importa comer cada año el mismo menú, me encanta!) pero no fue así. El llenar la casa del calorcito y el olor del relleno, el puré de papas, el espagueti y la ensalada, sí hay sus variaciones de sopa, postre y bebida, pero básicamente es lo mismo (aunque un año el presupuesto dio para un pollito con bastante cara de pavo, con esas manos mágicas de las mamás), eso de a quién le toca hacer esto, hacer lo otro, que si el próximo año mejor no hacemos más no sé qué y que si los famosos platos que hay que lavar, etc. etc. etc., en verdad no tiene precio🙂. Y claro que crecer en un hogar católico con una religión heredada por generaciones, la Navidad es la Navidad y punto. El invitado de honor está porque está y no por imposición pero por convicción.
Ha sido un año por demás interesante, no sólo inusual, he tenido de todo y gracias a Dios sobre todo salud y muuucho amor, nuevos amigos que han enriquecido mi vida, mis amigos desde siempre (si digo que viejos al rato me reclaman, así que mejor no lo digo) y sobre todo mi familia que me acompaña en cada aventura. Este año me aventuré como no lo había hecho antes y terminé dándome de tumbos un par de veces pero al final lo logré, o bueno, es un decir, estoy de regreso y aún tengo uno de esos casos para la araña por resolver pero creo que es parte del show.
Incluso escribir “en público” fue parte de la misma aventura así que agradezco a mis ocho fans por hacer posible la sobrevivencia de éste blog. Graciaaaasss Méxicooooo!!!😀