Este fin de semana tuve un encuentro cercano del cuarto tipo con uno de los platillos más mexicanos por su historia y confección, se trata del famoso chile en nogada, una exquisitez poblana con gran tradición y hasta de cierto estatus, ya que sólo se puede elaborar durante esta temporada veraniega. Los meses de agosto y septiembre son los ideales para tener el punto de sus 32 ingredientes que se confabulan para otorgar el sabor distintivo y sutil que resulta en esta creación de los tiempos de la Independencia.

Se cuenta tradicionalmente, que fue creado para festejar el cumpleaños de Agustin de Iturbide, y dado el fervor patrio reinante de esos días, el chile en nogada llevaría los tres colores de la bandera de reciente creación como parte de la celebración.

Supongo que nada como comerlo en la ciudad que lo vio nacer, sin embargo en Tampico podrán encontrarlo dentro del festival de chiles en nogada de Los Mariscos de Loredo, donde se ofrecen alternativas muy locales y con el estilo del chef de la casa.

Sabía de su fama pero no conocía su sabor, y en pleno aniversario independentista-revolucionario, puedo decir que soy una nueva adepta a este platillo tan mexicano como sofisticado. Pruébenlo! Bon appetit!