Aquí va la última del año!!!! Sin la más mínima idea de lo que podría tratar, fui a ver ésta película (excepto por el hecho de que tenía que ver con un videojuego que nunca conocí). Efectos digitales impecables, por supuesto, tal cual los esperaba. Jeff Bridges siempre es garantía de actuación y de sorpresa a “Trece” como Quorra (ahora le puedo decir al Dr. House a dónde se fue en realidad).

Kevin Flynn es el dueño de Encom, compañía que ha creado un vídeo juego llamado Tron. Tiene un hijo –Sam– al que le cuenta de un descubrimiento que hizo en la “rejilla” justo la noche en que desaparece. Veinte años después, el mejor amigo de su padre recibe un mensaje a su “pager” (que al parecer ha mantenido por todo ese tiempo) de la antigua oficina de Kevin, así que al investigar, Sam entra accidentalmente a la “rejilla”, un mundo digital en el que ha estado atrapado su padre desde la noche que desapareció. Ahora tiene que enfrentar a Clu, la imagen digital de Kevin, quien ha dirigido un golpe de estado contra su “creador” (Flynn) y éste, junto con Quorra y Sam, deben llegar al portal que se abrió cuando ingresó Sam, para regresar al mundo real y evitar que Clu lo atraviese junto con un ejército de programas a su disposición. Me siguieron?

Si no entendieron, no importa, la película lo explica muchísimo mejor que yo. Tiene buen ritmo y mantiene el interés. Otra nota importante, el título es “Tron, el legado” porque existe una película previa, realizada en 1982 que cuenta digamos, la historia original (y de la que derivó en realidad [osea, la nuestra] el videojuego del mismo nombre). Quienes la hayan visto probablemente sepan si es realmente una secuela, pero desde mi ignorancia, pude entender muy bien la historia sin necesidad de ver la primera. Y en el apartado de nota curiosa, cuenta con dos actores que aparecieron en la película original: Jeff Bridges y Bruce Boxleitner.

Ampliamente recomendada para aquellos que gusten de la ficción y efectos especiales.