Niños: no intenten esto en casa –o en las calles con su coche, para mayores señas–.

La saga de Fast and Furious (Rápido y Furioso) sigue atrayendo y parece que no hace falta cambiar la fórmula: autos de carreras, mucha acción, policías y ladrones y por supuesto, muchas mujeres “setsys”.

Río está de moda, pues en donde se desarrolla ésta quinta entrega con los hermanos Toretto, O’Connor y aún Vance. Al parecer se meten con “la persona equivocada” y ahora tienen que hacer un trabajo tipo “Ocean’s Thirteen” donde todo está en su contra pero claro, la banda que organizan (que se traen de las películas anteriores, y con cuatro, tienen para escoger) para llevar a cabo la tarea es más lista y sobre todo, más rápida. Y es que es un “último trabajo” y se retiran… pero algo no entiendo, se supone que no tienen un peso, digo dólar, pero sí hay lana para todo el trabajo previo. No creo que se trate de la magia del cine, o sí?

Entretiene, tiene sus momentos cómicos, los predecibles (como esas miraditas entre policía y ladrón), sus acrobacias increíbles y mucha destrucción. Ahora que lo pienso a unos les parecería estresante, a otros tal vez catártico.

Dwayne Johnson a.k.a. La Roca hace su aparición y me parece que encaja bien en la película, aunque no puedo decir lo mismo de Elsa Pataky (hablo de actuación porque me imagino que el género masculino no pensará igual). El caso es que para variar, el policía tiene que cumplir con su deber, pero siempre hay algo que le hace comprender que la verdad es que Toretto y pandilla no son tan malos, además, tiene que darles chance para tener tema para la siguiente película

En resumen, si les gusta ver la acción ya conocida de ésta serie Toretto-O’Connor, es una buena opción para ustedes, o bueno, aunque no hayan visto las anteriores, igual vayan, como ya dije, entretiene.

P.D. Háganme caso, esperen a los créditos.