¿Cuándo fue que las películas animadas dejaron de ser exclusivamente para niños? Kung Fu Panda II me hizo reír muy poco, me entretuvo sí, pero más que todo, me hizo pensar en las lecciones que tiene para todos, chicos y grandes, hombres y mujeres. Las decisiones que tomamos día a día determinan nuestra vida y sólo nosotros somos responsables de ello.

Parafraseando a Manolito –de Mafalda, por supuesto–: “Eso de nacer y morir no me importa. A mí lo que me preocupa es la vida, no las puntas de la vida”. El kung fu le ha dado a Po algo más que filosofía y artes marciales, le ha dado amigos en los Cinco Furiosos y la oportunidad de saber de dónde viene y hacia dónde se dirige.

En ésta entrega se aborda el tema de la familia de Po, la razón por la que llegó a tener un padre emplumado y cómo eso determina su papel para detener una invasión que amenaza a toda China. En la era de la pólvora y nuevas armas mortíferas tal vez ya no haya lugar para el kung fu. Aún siendo el panda simpático, medio distraído, gordito y abrazable que se gana fácilmente el cariño de todos, también es el Guerrero del Dragón y como tal, es capaz de sorprender a amigos y enemigos e incluso a su propio maestro, Shifu.

Es una película que se disfruta, apta para toda la familia y con lo que parece, la promesa de una historia más.

100% recomendable!

Buenas palomitas!😀