A punto de terminar su proyección en salas es que me decido a escribir la reseña de una película que vi con poco o nada de interés.

Cameron Díaz es una profesora bastante mediocre de nivel básico. Se despide de la escuela después de un año de laborar porque se va a casar, pero sus planes no resultan y tiene que regresar a trabajar como maestra, lo que sólo hace –ser maestra– porque ocupa poco tiempo de su día y son muchas vacaciones. Así que llegar con resaca, ponerles películas, drogarse, etc. son sólo una parte de su día a día. Mientras tanto, su objetivo es atrapar a un rico para casarse con él, y hacerse cirugía plástica… sin importar lo que tenga que hacer para lograr ambas cosas.

La verdad es que hace perfecto honor a su nombre, tanto en inglés como en español. Ella es completamente una Mala Maestra (traducción literal) y toda la película está llena de Malas Enseñanzas (título que se le dio en México).

Como humor sarcástico y banal, pasa, pero muy apenas. Rescatable? Tal vez y sólo tal vez, que algo medio parecido a amor viene a ser más importante que cualquier otra cosa, en el momento que lo encuentras… y creo que puede ser también que todos tenemos habilidades, sólo es cuestión de canalizarlas adecuadamente.

Recomendación: verla bajo su propio riesgo y no apta para menores.