La playa de Tampico en realidad está en Madero, pero dado que la llamamos “Miramar”, como que para los fuereños no es tan evidente (creo que esa fue la razón para hacerlo) y así fue como la nombraron: “1a. Carrera Imagen Tampico Miramar”. Hace ya algunos años que éste medio de comunicación ha venido realizando competencias en muchas ciudades del país y me preguntaba cuándo llegarían a la nuestra. Por fin llegó y casi me la pierdo (que bien habría valido la pena perdérmela, pero esa es otra historia :P); y por un momento llegué a pensar que podría pasar de todo y cancelarse (poca respuesta o eventos desafortunados que suceden de pronto en nuestra zona) pero entonces llegó el día –doRmingo, por cierto–. La plaza Gobernadores de la playa Miramar fue el lugar de reunión para los corredores de los 5km –los de 10km saldrían 20 min. antes, de la Expo–. Cuando llegamos era como si todos fuéramos conocidos, –unos más dormidos, otros menos–, saludando, sonriendo, conversando, calentando… en fin, disfrutando del día, el lugar y el evento tan agradables.

Nos llaman por el altavoz para acercarnos a la zona de salida, nos motivan, entonamos el Himno Nacional… y allá vamos, alrededor de seiscientos corredores (los otros 400 se inscribieron a la de 10km) con todo el ánimo y la actitud, no sólo de cruzar la meta sino también de divertirnos mientras medimos nuestra fuerza y nuestro empuje. Dado que hasta una semana antes pude confirmar que participaría en la carrera, fue entonces que el entrenamiento en forma comenzó, es decir, sí hago un poco de ejercicio en el día (más bien en la semana) pero cinco kilómetros parecían inalcanzables. Mis papás son muy entusiastas de éste tipo de eventos, además de que les pedí que asistieran en caso de que hubiera que hacer reconocimiento de mi cadáver –por aquello de que trataría de terminar la carrera o moriría en el intento–, así que armada con el paquete de corredor que nos entregaron un día antes, mi súper iPod con las canciones perfectas, mi porra particular y mi ajuar nuevo (porque lo primero que pensé cuando me inscribí fue “¿Qué me voy a poner?”, ya saben, superfluosidades que de repente le dan a uno), corrimos y corrimos y corrimos… y sí llegamos.🙂

Pero retrocedamos un poco… creo que habría corrido unos cuatroscientos metros cuando comencé mi etapa marchista ya (y es que esa era la estrategia [porque no había de otra]: correr un tramo y caminar otro, y así). Uff! apenas llevamos un kilómetro y ya vemos llegando a corredores que se inscribieron en los 10km… vaya forma de desmotivarse. Bueno, sólo faltan cuatro kilómetros. Avanzo otro tramo y comienzo a sentir mucha sed, justamente es la zona de rehidratación. Corre, camina, corre, marcha, camina, –Ay! Dios, aún falta mucho… concéntrate– camina, marcha (“We are the champions” ya?, como que me falló la programación musical, esa debía sonar mientras me acercaba a la meta), corre… “Ánimo! ya llegamos” –dice una compañera corredora–, pero claro que aún falta un kilómetro. Mira! un kilómetro ya. Había gente animando a sus familiares y amigos, pero la mayoría nos animaba a todos los que íbamos pasando. Veo ya la meta y entonces sí, a correr!

Mientras entrenábamos durante la semana le pregunté a mi novio que cómo me había dejado meternos en estos trotes (y es que también le encanta el mitote); aunque sabíamos que con todo y dudas (de terminar la carrera), estaríamos ambos para apoyarnos durante el recorrido, y así fue. Tal vez podría haberlo hecho sin él –hago énfasis en el “tal vez”– pero es más divertido y satisfactorio tenerlo cerca para compartir esos momentos.

En la convocatoria pedían que termináramos la carrera de 5 km. en un máximo de 45 min. y ese fue nuestro objetivo… pero la terminamos en 37.56! Lo logramos!

Ya viste? en diciembre hay otra carrera, 6 kms…😀

Tampico también canta!! Ricky Martin –chismes, preferencias, chistes, anécdotas, noticias, etc. aparte– hace su penúltimo concierto en nuestra ciudad!! (el último siempre es en Puerto Rico… ah! y otro evento que podía o no realizarse). El boleto de su Música+Alma+Sexo Tour marcaba las 20:30 hrs., y claro que desde las 12:00 hrs. ya había noticias de gente haciendo fila (no, definitivamente yo no). Llegamos un par de horas antes, entramos perfectamente, lugares excelentes, las 20:35 hrs… y que comienza el concierto! Es la primera vez que asisto a un evento masivo (de cualquier tipo) que comienza prácticamente a tiempo. Grata sorpresa. Y show aún mejor. Música, baile, voz, cambio de vestuario, producción… todo un espectáculo. He de confesar que me encantó el concierto, canciones nuevas y clásicas, bailables y románticas.

Hacía muchísimo tiempo que en Tampico no teníamos un día tan familiar, tan cálido, tan versátil, tan divertido. Reímos, bailamos, hicimos ejercicio, convivimos. Creo que es uno de los domingos más alegres de los que se tiene memoria reciente a nivel de zona. A Dios gracias, ya nos hacía falta.