Otra película aún en cartelera (no sé por cuánto tiempo más), que tardé en ver pero igual va el comentario.

“El precio del futuro” trata la historia de la forma de vivir en el futuro (¿cercano?), donde la nueva moneda de cambio es el tiempo, donde la gente crece hasta los 25 años (gracias a la ingeniería genética) y a partir de entonces se le otorga un año-dinero para “vivir” por esa misma cantidad de tiempo, o la que le quede una vez gastado (si es que no trabaja y cobra en tiempo), controlado por una especie de contador “tatuado” en su brazo. Lo que significa que quedarse “sin dinero” tiene repercusiones fatales –literalmente–.

Justin Timberlake es Will Salas, un joven de 28 años (hace 3 años que tiene 25) que vive con su madre de 50, (así es, hace 25 años tiene 25), pero un encuentro fortuito con un desconocido le hace enterarse de una realidad de la que no tenía ni idea, acerca de la vida, de la muerte y de su propio fallecido padre. Es ese mismo encuentro lo que lo lleva a conocer a Sylvia Weiss –Amanda Seyfried–, una niña rica (en términos de tiempo, casi inmortal), aburrida y decepcionada de su estilo de vida. Ahora parece que todo está a punto de cambiar.

Cuando leí la sinopsis me pareció atractiva… y entonces la vi. Es decir, guión original pero trama algo lenta, actuaciones regulares. Si bien de entrada creí que tendría un trasfondo filosófico, moralista, social e incluso económico –que sí lo hay– de pronto viene a mi mente “Bonnie & Clyde”.

En resumen: “Para que unos sean inmortales, muchos deben morir”… y que si les gustan las películas futuristas y medio fatalistas, ésta es su opción, y si no, es una buena alternativa para comentar si deciden verla.

Buenas palomitas!🙂