Fuera de mi costumbre, dejaré el título en español ya que es de esas ocasiones en que se puede usar –y mantienen– la traducción literal.

La historia es ya del conocimiento general, es decir, una agencia (FMI) secreta es responsable por hacerse cargo de aquéllas misiones imposibles de realizar, excepto por los integrantes de la misma, por supuesto.

En éste capítulo, algo sale mal y se reavivan viejos temores de guerra entre Estados Unidos y Rusia, y los únicos que pueden remediarlo son –¿hace falta decirlo?– Tom Cruise y su equipo, además de activarse el “Protocolo Fantasma” que da nombre a la película.

Llamó mi atención que, tanto en la serie original como en las entregas previas, la tecnología utilizada llegaba a sorprender como de vanguardia e inaccesible para el resto de los mortales… ahora, a pesar de un par de novedades, ya no somos tan fáciles de impresionar, creo que si busco bien, encontraré alguna app que haga lo mismo que en pantalla.

Llena de clichés y escenas que “hacen lucir” (que ya se le van notando sus 49 añitos) a Tom Cruise aparte, creo que es una película para pasar un buen rato, predecible pero entretenida y hasta con algunos chispazos de humor inesperados –al menos para mí–. El único problema que tuve fue con el actor Jeremy Renner, creía que en cualquier momento le iba a salir el “malote” que en otras películas ha encarnado. En fin, buen estreno de invierno.

Buenas palomitas!🙂